En esta primera fase pasamos bruscamente de una alimentación que la familia ha controlado mucho durante los dos primeros años, a una alimentación que puede resultar caótica durante el tercer año y edad preescolar y que puede suponer  en el niño con riesgo de repercutir desfavorablemente en su estado nutricional, en exceso o en defecto.

Riesgo Nutricional

Elena Borregón Rivilla

Ana Bergua Martínez

En esta etapa, no es raro que los niños jueguen con la comida y/o los cubiertos y puede aparecer selectividad y aversiones a determinados alimentos. 

En la elección de la comida influyen factores genéticos, no obstante, adquieren mayor importancia los procesos de observación e imitación. Un comportamiento característico a estas edades es la llamada neofobia alimentaria o rechazo a probar  nuevos alimentos.  La solución para intentar minimizarla es la repetición y la persistencia, nunca forzando, de pequeñas cantidades y con una presentación que resulte atractiva. En cuanto a la distribución a lo largo del día, es frecuente que hagan comidas pequeñas, alternando con ingestas abundantes, manteniendo un consumo calórico global estable. 

Es posible que la inclusión en la mesa familiar y compartir el mismo menú familiar tiene el riesgo de no cubrir sus requerimientos energético proteicos, los padres o cuidadores deben saber que no es adecuado forzar las tomas , en general hay que valorar la ganancia pondero estural en periodos cortos para hacernos idea de la cobertura de requerimientos sin necesidad de intervenir directamente en el volumen de las tomas, el niño debe reconocer la sensación de hambre y saciedad y debe ser capaz de auto regular su ingreso calórico, aunque la familia debe estar atenta a la instauración de este mecanismo autoregulador.

Debemos tener en cuenta que a los 30 meses ya tiene la dentición caduca completa es decir, que la trituración de alimentos es mejor, ya han madurado los reflejos orofaringeos que permiten una buena deglución, pero debemos recordar que la eficacia masticatoria a los 10 años alcanza el 75 % de la eficacia del adulto, por tanto a esta edad la eficacia es baja, esto hace recomendable que la oferta de alimentos sean de masticación pero no masticación dura y correosa. No se debe ofertar alimentos de fácil atragantamiento.

aprendiendo a comer

Trabajando juntos por la salud de nuestros niños

Contactanos

 © Aprendiendo a comer 2021 Todos los derechos reservados | Desarrollado por Marketing Cerca.

Comparte esto: